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lunes, octubre 20, 2008

EL NIÑO CON EL PIJAMA DE RAYAS, UNA PELÍCULA NO APTA PARA SENSIBLES

De nuevo una adaptación cinematográfica a partir de una obra literaria llega a la gran pantalla. Es el caso de “El niño con el pijama de rayas”, una película basada en la novela de John Boyne.

Es una historia de dos niños, uno judío y otro alemán, además este último es hijo del comandante -encargado de dirigir el tristemente famoso campo de concentración de Auschwitz- y de una amistad que lo puede todo, a pesar de que su relación no puede ir mucho más allá de conversar y jugar divididos por la alambrada que les separa del campo de concentración en el que vive el judío y la libertad de la que goza el alemán.


Una vez más la historia se repite y los judíos consiguen –como ya lo han hecho en numerosas ocasiones- remover la conciencia e incitar a la lágrima fácil mediante la empatía que se presupone por haber sido el chivo expiatorio de la alemania nazi.

Por un momento podemos vivir la historia vista con los ojos inocentes de un niño que no comprende lo que está ocurriendo a su alrededor, y nos permite adentrarnos en los rincones más íntimos del campo de concentración, habiendo hasta partes del filme en las que parece que tú estas dentro de allí.

La película nos muestra también cómo era la propaganda de la época, como los alemanes “vendían” los campos de concentración como un privilegio y una oportunidad para los judíos, desgraciadamente, nada más lejos de la realidad.

Recomendada encarecidamente para los amantes de la película “La vida es bella”, puesto que ambas comparten finales que nadie podrá olvidar. Eso sí, no es apta para los más sensibles, ya que deja huella, sobre todo teniendo en cuenta que está basada en una época histórica real y es que como se suele decir… “La realidad siempre supera la ficción”.